Brasil. En el cuarto país que más defensores de los derechos humanos mata en el mundo, el programa de protección pasa por su peor momento.

Justicia Global y Terra de Direitos han lanzado “El Principio del Fin?” (“Começo do fin?”, en portugués), un informe crítico sobre la situación actual del Programa de Protección de Defensoras/es de Derechos Humanos del gobierno federal de Brasil. En él proporcionan detallada información sobre el contexto del programa, su evolución, y su crítica situación a fecha de diciembre de 2021. (PI)

El Programa de Protección de Defensores de los Derechos Humanos, Comunicadores y Ambientalistas (PPDDH) se enfrenta a una grave crisis que pone en peligro a los activistas de todo Brasil. Esta es la principal conclusión del informe “¿El principio del fin?”, que Terra de Direitos y Justiça Global acaban de publicar.

El trabajo señala el desmantelamiento del programa a lo largo del gobierno de Bolsonaro, que implica desde la baja ejecución presupuestaria hasta la disminución de los casos incluidos en el programa, pasando por la inseguridad política en la gestión y la inadecuación respecto a la perspectiva de género, raza y clase. Según Global Witness, Brasil ocupa el cuarto lugar entre los países que más asesinan a los defensores de los derechos humanos, sólo por detrás de Colombia, México y Filipinas. La situación se vuelve aún más dramática si se toma como base la serie histórica de la Organización de las Naciones Unidas (ONU): entre 2015 y 2019 hubo 1.323 víctimas, 174 de ellas en el país, lo que lleva a Brasil al segundo lugar en la lista de países más peligrosos para los defensores de los derechos humanos.

Sandra Carvalho, de la coordinadora de Justiça Global, ve con extrema tristeza la situación en la que se encuentra el PPDDH, fruto de la movilización de la sociedad civil. “Estamos viviendo un momento muy preocupante para los activistas de derechos humanos. Nos enfrentamos al desmantelamiento de las políticas de protección y a un ataque frontal a las luchas sociales”, afirma.

Justiça Global. Terra de Direitos